Equipo de E2M

8 de March de 2023
Lo más destacado de la relación entre México y Estados Unidos en el tema energético en 2022.

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El escenario que se planteaba para la relación entre Estados Unidos y México en 2022 implicaba un cambio significativo con la implementación del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA o TMEC). El acuerdo incluye disposiciones para una mayor colaboración en política energética, así como mejoras en los proyectos de infraestructura fronteriza para el comercio. Además, proporciona un marco para mejorar la cooperación en proyectos energéticos regionales, como los que conectan fuentes renovables ubicadas en ambos países. Sin embargo, un cambio en el ambiente regulatorio en México, buscaba en primera instancia establecer nuevas reglas y regulaciones que aseguren la competencia leal y el predominio de las empresas estatales, mientras promueven la inversión en el sector energético de México. De llegar a buen puerto. es probable que estos cambios mejoren aún más la relación entre ambos países y establezcan una base más sólida para futuras colaboraciones relacionadas con la energía renovable y el crecimiento económico. Eso en un escenario ideal, pero su implementación real no está libre de controversia.

En México ha habido mucho debate en torno a la regulación de las energías renovables y la participación de empresas privadas. Por un lado, algunos han argumentado que la regulación es necesaria para garantizar una competencia justa entre los productores de energía y evitar la formación de monopolios, aunque el predominio del monopolio estatal, la CFE, implique una especie de regresión centralista de parte del Gobierno Federal. Por otro lado, los opositores al control del Estado han afirmado que la regulación excesiva será una carga pesada para las empresas nacionales e internacionales, pero en particular para las nuevas empresas en la industria de las energías renovables. Además, muchos están preocupados por la transparencia en el proceso de adjudicación de contratos a empresas privadas o corporaciones de propiedad estatal, citando situaciones pasadas en las que los tratos se realizaron con poca supervisión o participación pública. Con tal desacuerdo sobre cómo se debe manejar esta dinámica, no está claro cuál puede ser el pivote para abordar esta situación en el futuro.

Ante la amenaza que implican las mesas de negociación entre Estados Unidos, Canadá y México y ante el daño potencial de los intereses de las empresas energéticas extranjeras en México y los contratos concedidos durante los sexenios anteriores, hasta la fecha el gobierno actual ha podido capear el temporal y ha postergado por lo menos, hasta la reunión proyectada para el 9 de enero en la Cumbre de Líderes de Norteamérica, la discusión de estos temas. Durante el 2022, lo más destacado de la relación entre México y Estados Unidos en el tema energético dejó claves muy interesantes de hacia dónde se dirigen estos acuerdos.

La reunión entre AMLO y John Kerry.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador y el enviado especial para el cambio climático de Estados Unidos, John Kerry, sostuvieron una reunión el viernes 28 de octubre en Sonora, en la que lograron varios acuerdos, entre los que destacan: 

  • México se comprometió a reducir 98% las emisiones de gas metano que produce Petróleos Mexicanos (Pemex) para el año 2024 y reutilizar esas emisiones.
  • Se presentó el Plan Sonora de energías renovables, que busca desarrollar la construcción de plantas solares, terminales de gas licuado y la explotación de litio y a su vez abastecer a Estados Unidos de energía limpia. 
  • Un ejemplo del desarrollo binacional, es que se buscaría que la industria automotriz en México y Estados Unidos se reconvierta hacia alternativas sustentables.
  • México se alineará al compromiso de Estados Unidos para en 2035 ser una economía sin carbón. Las acciones para lograr esta meta, como la construcción de la Planta Solar en Puerto Peñasco (la más grande de América) y los avances en la explotación de Litio, se darán a conocer en la COP27 (Conferencia del Cambio climático de la ONU) que comenzará el próximo domingo en Egipto.
  • El presidente Joe Biden planea visitar México el 12 de diciembre de este año, para confirmar los acuerdos alcanzados en la presentación del Plan Sonora de Energías Sostenibles acordada este fin de semana. (Finalmente la visita se confirmó hasta la Cumbre de líderes de América del Norte)

México y Estados Unidos acuerdan un pacto para la energía nuclear.

Mediante un comunicado de prensa del Departamento de Estado de EU dado a conocer el pasado jueves 3 de noviembre, se dio a conocer el primer “Acuerdo para la cooperación del uso pacífico de la energía nuclear” entre México y Estados Unidos.  También llamado el acuerdo 123, provee un marco legal para la exportación de material, equipo y componentes nucleares de Estados Unidos hacia México. El acuerdo incluye la transferencia de información para la investigación y la producción de energía nuclear y de equipo como reactores nucleares. Los dos países habían acordado el convenio en 2018, pero es hasta ahora que entra en vigor. La CFE cuenta con una planta nuclear con dos reactores, la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde en Veracruz. 

México y Estados Unidos presentan plan conjunto de energías renovables.

El canciller mexicano Marcelo Ebrard y el enviado especial de Estados Unidos para el cambio climático, John Kerry, en el marco de la COP27 en Egipto, anunciaron un proyecto conjunto en energías renovables por $48,000 millones de dólares. El plan contempla lo siguiente:

  • México aumenta el recorte de emisiones de gases de efecto invernadero de 22% a 35% para el año 2030.
  • Acelerar la transición energética en América del Norte.
  • Expansión de la producción de energía limpia en México.
  • Modernización de las 16 centrales hidroeléctricas en México.
  • Proyectos eólicos adicionales para el Istmo de Tehuantepec.
  • Levantamiento de inversión para el parque fotovoltaico en Peñasco, Sonora.

La posibilidad de que México se convierta en un proveedor de energía on-shore para los Estados Unidos es el eje principal de toda esta relación. Con sus vastos recursos energéticos y su proximidad a la frontera con los Estados Unidos, México podría convertirse en un importante proveedor de fuentes renovables como la solar y la eólica, así como en fabricante de baterías para el almacenamiento de energía y proveedor de materias primas como litio. Además, podría estar preparado para ofrecer precios más competitivos debido a los menores costos laborales y otros factores logísticos. Si se aprovecha este potencial, esto podría desencadenar un gran impacto en los mercados energéticos de ambos países en los próximos años.

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